La laxitud vaginal es percibida por la mujer como aire o gases vaginales, falta de roce durante la relación, dificultad para disfrutar su intimidad y llegar al orgasmo. Esto se debe a que el roce de los genitales en el momento de la relación es importante para la gratificación sexual de la mujer y su pareja, y esto se pierde en casos de laxitud o amplitud vaginal.
La laxitud vaginal se presenta por dos factores importantes:
La pérdida progresiva del colágeno vaginal que sucede a medida que pasan los años.
La flacidez de los músculos vaginales, que afecta el soporte del piso pélvico.
Por esta razón, es importante clasificar el grado de laxitud vaginal para poder ofrecerle a las pacientes el mejor tratamiento en cada caso particular.
En términos generales, para la laxitud vaginal leve y moderada en mujeres jóvenes con deseo de tener más hijos, el tratamiento ideal es la tecnología no invasiva sin cirugía, que permite recuperar el colágeno vaginal perdido y mejorar el tono y la fuerza de los músculos pélvicos.
En mi experiencia, los mejores resultados se obtienen con la combinación de UltraFemme 360 y Emsella:
UltraFemme 360 es una radiofrecuencia monopolar combinada con ultrasonido de alta intensidad que estimula la producción de colágeno de manera significativa con tan solo 1 sesión de 8 minutos cada semana durante 3 semanas, sin ningún tipo de molestia, dolor o incapacidad. El dispositivo, único para cada paciente, es introducido en el canal vaginal utilizando un gel conductor que optimiza sus resultados y facilita la terapia, mientras la energía estimula a los fibroblastos, que son las células que sintetizan el colágeno vaginal. La energía controlada de UltraFemme 360 tiene además un efecto regenerador del tejido, aumentando el ácido hialurónico propio del tejido, mejorando la hidratación de la zona íntima y favoreciendo la lubricación vaginal.
Emsella fortalece el tono y la fuerza de los músculos del piso pélvico que rodean la vagina, mejorando la laxitud vaginal de manera significativa. Las ondas electromagnéticas de la silla Emsella estimulan 12,000 contracciones supramáximas de los músculos pélvicos, optimizando los resultados de cada sesión de UltraFemme, con la ventaja de que se realiza cómodamente sentada con la ropa puesta durante media hora.
Los resultados de la combinación de estas dos tecnologías mejoran la laxitud vaginal leve y moderada hasta en un 85% de las pacientes de manera inmediata desde la primera sesión. Las pacientes y sus parejas refieren sentir la vagina más apretada, favoreciendo el placer y la satisfacción en su intimidad, como si fuera la primera vez…
La laxitud vaginal severa se presenta en pacientes con dos o más partos vaginales y generalmente requiere de un procedimiento quirúrgico para obtener resultados más satisfactorios y definitivos, como la vaginoplastia.
La vaginoplastia es una cirugía vaginal mínimamente invasiva y estética que reconstruye el diámetro interno de la vagina, afrontando los músculos del piso pélvico y las paredes vaginales. Se realiza con láser para una mejor disección de los tejidos, menos sangrado y una recuperación postoperatoria más rápida. La incapacidad es de una semana y se deben evitar las relaciones sexuales durante 1 mes. El procedimiento puede asociarse a tratamientos estéticos como la labioplastia, perineoplastia y el relleno vulvar con ácido hialurónico.
Si presentas laxitud o amplitud vaginal y sientes que esto está afectando tu intimidad, ¡no dudes en consultar!