Lactancia Materna

Cada vez son mayores los beneficios comprobables de la leche materna; al menos 10 estudios recientes confirman que este alimento favorece el rendimiento escolar del niño, le ayuda a manejar el estrés, protege el corazón de la madre, reduce el riesgo de la mujer de padecer diabetes, previene el desarrollo de problemas mentales y de comportamiento en los pequeños.

Nutrición

La leche materna contiene todos los nutrientes que le bebé necesita para su desarrollo; calorías, proteínas, grasas, vitaminas y minerales entre otros, enriquecen este alimento natural que, además, tiene la virtud de adecuarse a la edad y requerimientos del pequeño.

Aunque en ocasiones se le dice a la madre que su leche no sirve después de seis meses, esto es falso, sigue siendo la mejor leche hasta que el niño la quiera tomar; el hierro presente en la leche materna es de fácil absorción y el infante lo utiliza en un 90%, en cambio, el contenido de las preparaciones industriales sólo se aprovecha en un 45%, la anemia es mas frecuente en aquellos niños alimentados con biberón.

Protección

La leche materna activa el sistema inmunológico de los bebés, favorece la producción de anticuerpos; el bebe se defiende mucho mejor de las infecciones virales, bacterianas por hongos o parásitos cuando es amamantado, de allí que tenga menos riesgo de presentar enfermedades respiratorias y gastrointestinales.

Desarrollo Cerebral y Neurológico

La leche materna contiene DHA, un ácido graso omega 3 indispensable para el desarrollo cerebral y del sistema nervioso. Este se ha relacionado, además con el estado de ánimo, de manera que un infante que cuenta con la cantidad adecuada de DHA tiene menos riesgos de presentar trastornos del estado de ánimo.

La Taurina, presente en la leche materna, es un aminoácido clave en el desarrollo neurológico y que los recién nacidos y los prematuros no pueden producir. Lo anterior explicaría por qué el coeficiente intelectual es más alto en los niños amamantados que en los alimentados con fórmulas infantiles.

Previene Alergias

Las proteínas de la leche materna son específicas para el bebé, mientras que las de la leche de vaca, contenidas en las fórmulas son extrañas y las absorbe el intestino del bebé, lo cual lo puede predisponer a ciertas alergias en el futuro.

Crea Lazo Afectivo

Está comprobado que el vínculo afectivo entre mamá e hijo es mayor cuando éste es amamantado.la madre tiene un vínculo físico real con su bebé cuando lo alimenta con leche materna; ciertas hormonas como la oxitocina y prolactina, que dan sensación de bienestar, se liberan cuando la madre lacta a su hijo, caso contrario cuando le da biberón, solamente está sosteniendo a su bebé. Los niños que reciben leche materna tienen menos riesgos a ser maltratados y abandonados.

Conservación

La leche materna puede almacenarse refrigerada hasta por cuatro horas sin perder su valor nutricional ni generar bacterias, además si se congela mantiene sus propiedades hasta por dos meses, se debe calentar a baño María sin fuego.

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