Los disruptores hormonales son sustancias que alteran el sistema endocrino. Pueden imitar, bloquear o interferir con nuestras hormonas y afectar procesos como la fertilidad, la tiroides, el metabolismo y el desarrollo.
Se encuentran en plásticos, cosméticos, alimentos y objetos del hogar.
Efectos potenciales: fertilidad, tiroides, metabolismo y desarrollo.
Dónde se encuentran (Fuentes comunes)
Cómo evitarlos en la cocina (Hábitos en la cocina)
Usa vidrio, acero o cerámica en lugar de plástico.
No calientes comida en plástico (microondas).
Evita latas; prefiere vidrio o Tetra Pak sin BPA.
Lava frutas y verduras; pela cuando sea posible.
Revisa códigos de reciclaje y evita:
3 (PVC)
6 (PS)
7 (otros con BPA)
Cómo evitarlos en el cuidado personal (Rutina más segura)
Cosméticos sin parabenos, ftalatos ni “fragancias”.
Desodorantes sin triclosán ni aluminio.
Filtros solares: preferir minerales (óxido de zinc/dióxido de titanio).
Perfumes: reducir uso y aplicar sobre ropa, no en piel.
Buscar sellos “fragrance-free” y listas INCI claras.
Cómo evitarlos en el hogar (En casa)
Ventila 10–15 min al día.
Aspira con filtro HEPA 1–2 veces por semana.
Evita ambientadores y velas perfumadas; usar aceites esenciales con moderación.
Lava textiles nuevos antes de usar.
Revisa espuma/muebles: prefiere sin retardantes de llama.
Compras inteligentes (Al elegir productos)
Menos “listas de ingredientes”, mejor.
Prioriza marcas que declaren “sin BPA/BPS, sin ftalatos”.
Usa apps de evaluación de ingredientes cuando sea posible.
El vidrio es un aliado para alimentos y cosmética DIY.
No necesitas hacerlo perfecto: cambia 1–2 hábitos por semana. Tu entorno importa tanto como tu genética.